viernes, 12 de febrero de 2010

Cielo e Infierno


“Tengoku to Jigoku”, en su idioma original, es una adaptación a un libro llamado “King´s Ransom” de Ed McBain, es una extraña pieza cinematográfica dentro de la filmografía del gran Akira Kurosawa (tal vez por ser una de las pocas en no ser medieval) pero marcada profundamente por la huella de su adaptador a la pantalla.

Kingo Gondo - interpretado por el mítico actor de Kurosawa, Toshihiro Mifune - es un poderoso y adinerado comerciante en Japón que tras discutir con los accionistas en su casa su hijo desaparece al ser secuestrado.

El guión funciona de maravilla, dando la información necesaria en cada momento. A diferencia de los policiales de hoy, la trama no emplea grandes efectos especiales y es más bien sobria en su narración, prescindiendo de tiroteos y escenas de acción; de hecho, los principales centros de atención del film son pequeños detalles en el entorno y no enormes revelaciones sobre conspiraciones y estafas, un ejemplo de ello es la adicción a las drogas de él culpable (un defecto humano y común) que lo delata en cierto momento.

El guión devela al espectador lo mismo que al protagonista, transformándonos así en testigos directos de los hechos, involucrándonos como si estuviésemos a su lado, por lo que sabemos lo mismo que él, o más interesante, desconocemos lo mismo que él. Nuestro mundo se limita a su mundo, rara vez salimos de las cuatro paredes de su casa, mientras afuera, en alguna parte, está su hijo. Una fórmula que se ha perdido con el tiempo; hoy se suele a veces adelantar información con resultados nefastos, alejándonos de los personajes al tomar el papel omnisciente, lo que en un policial resulta fatal.



Una de las escenas notables del film es la de la persecución en la ciudad, en esta se puede apreciar la confusión de los policías entre la multitud para localizar y atrapar al sospechoso, quien se escabulle entre los edificios y personas, lo notable es el cómo se coloca la cámara para mostrar entre todo el gentío a los personajes. Algo similar ocurre en la escena del tren en la que seguimos siempre la perspectiva del personaje, y como resultado al igual que el protagonista y los detectives, nos vemos atrapados sin posibilidad de sorprender al astuto culpable. No hay que olvidar la única escena con color y con efecto especial del film, la escena del “humo Rosa”, de notable cuidado estético y de encuadre.

En mi opinión el único defecto del film es el epilogo, no porque el clímax sea débil; todo lo contrario, es porque es demasiado potente y las piezas encajan perfectas y se pulen tan bien que la única que no brilla termina por empañar al resto. Un film más que recomendable, ya que sin grandes efectos visuales, con buenas cámaras, diálogos efectivos y un guión de excelencia logra mantener atentos a los espectadores con la eficacia que les hace falta a muchas películas de hoy.




Ficha técnica

Dirección: Akira Kurosawa
Producción: Ryuzo Kikushima y Tomoyuki Tanaka
Guión: Hideo Oguni, Akira Kurosawa, Ryuzo Kikushima y EijirôHisait
Música: Masaru Sato
Sonido: Fumio Yanoguchi
Fotografía: Asakazu Nakai y Takao Saitô
Reparto: Toshirô Mifune, Tatsuya Nakadai, Kioto Kagawa y Tatsuya Mihashi
Japón
1963

4 comentarios:

  1. jijijiji Javier, es como escuchar en clases una de tus respuestas de visionado con la antonella ^_^
    no puedo esperar a ver esta películaa, amo a kurosawa...
    una vez soñé con él, que me lo encontraba en una cueva donde el agua me llegaba hasta las rodillas, sentado en una roca, y que me decía cosas muy trascendentales. Pero en mi sueño él era más como una especie de Dersu Uzala vestido de japonés feudal. Na que ver con el viejito agringado que es kurosawa en verda...

    en fin, saludos!!

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  2. jajajaja xD
    genial
    sii, ve la peli es bkn
    aprovecha q tobi la tiene
    pd: ojalá algun cineasta me hablara en sueños xD

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  3. y otra vez soñé que orson welles era un oso!!

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  4. jajajajaa xD
    q miedo y el era como ya gordo de por si xD

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